Esta nueva técnica protege tus fotos del reconocimiento facial – RedesZone

Una nueva técnica protege las fotos del reconocimiento facial

Hoy en día un algoritmo informático es capaz de escanear y analizar miles de fotos en cuestión de segundos. Seguro que en alguna ocasión hemos visto cómo Facebook nos recomienda etiquetar a alguien en una foto al reconocer a esa persona. Esto es algo que está presente en diferentes redes sociales y servicios de Internet.

Muchos usuarios creen que esto es un problema de privacidad. A fin de cuentas su imagen está disponible en las bases de datos para poder reconocerles. Y hay que tener en cuenta además que las imágenes están muy presentes en nuestro día a día. Son muchas las plataformas que podemos utilizar donde almacenamos información tanto en texto como en imágenes.

Redes sociales como Facebook e Instagram pueden etiquetar automáticamente a un usuario en fotos. Otros servicios como Google Photos puede agrupar las fotos de uno a través de las personas presentes en esas imágenes usando la tecnología de reconocimiento de Google.

Ahora un grupo de investigadores de seguridad informática de la Universidad Nacional de Singapur ha desarrollado una técnica que protege la información confidencial en las fotos al hacer cambios sutiles que son casi imperceptibles a los humanos, pero hacen que las características seleccionadas sean indetectables por algoritmos conocidos.

Reconocimiento facial

Modificar una imagen sin que el ojo humano lo detecte

Para poder engañar a una máquina, hacer que ese algoritmo de reconocimiento facial no funcione, deberíamos modificar notablemente una foto. Esto supone que esa imagen podría arruinarse y perder realmente su esencia. Para superar esta limitación, el equipo de investigación desarrolló un «mapa de sensibilidad humana» que cuantifica cómo los humanos reaccionan a la distorsión visual en diferentes partes de una imagen en una amplia variedad de escenas.

Este proceso de desarrollo comenzó con un estudio con 234 participantes y un conjunto de 860 imágenes. A los participantes se les mostraron dos copias de la misma imagen y tuvieron que elegir la copia que estaba distorsionada visualmente. De esta forma detectaron cómo es la sensibilidad humana, incluyendo factores como la iluminación, la textura, cómo perciben los objetos o la semántica.

El objetivo de este proyecto que ha tardado seis meses en llevarse a cabo es que los usuarios puedan utilizar la herramienta para cambiar ligeramente esas imágenes, lo suficiente para que un algoritmo detecte que es diferente pero no tanto como para que el ojo humano encuentre diferencias.

La idea es que los usuarios utilicen esta herramienta antes de subir imágenes a redes sociales, por ejemplo. Ya sabemos de la importancia de la privacidad. Os dejamos un artículo donde hablamos de cómo borrar el rastro en redes sociales.